Los datos aportados por el Govern rompen la opacidad del sistema de gestión de los residuos y demuestran que el despliegue de la ley de residuos no puede esperar más

La Direcció General de Residus de la Conselleria de Medi Ambient presentó ayer en rueda de prensa los datos reales y propios relativos a la gestión de los residuos en las Islas Baleares.

Ante estos datos, las entidades que conformamos la Plataforma «Per una Mar sense Plàstic» exigimos urgencia en la aplicación de nuevas medidas para conseguir los objetivos de prevención, reutilización y reciclaje que marca la Ley de Residuos Balear.

Los datos presentados por la Conselleria de Medio Ambiente y Territorio del Gobierno balear aportan luz y oficialidad a una realidad que las organizaciones de la Plataforma Per una Mar Sense Plàstic (Amics de la Terra Mallorca, Fundació Deixalles, GOB, Greenpeace, PIMECO, Recircula, Retorna i Rezero), junto con Plastic Free Ibiza y Plastic Free Formentera y otras administraciones locales llevamos tiempo denunciando: si no se despliegan con urgencia y determinación las medidas contempladas a la Ley 8/2019 de Residuos y Suelos Contaminados, las Islas Baleares no cumplirán los objetivos de reciclaje de residuos municipales el 2021 como marcan las autoridades europeas, ni tampoco el de reciclar el 70% de los envases como apunta la legislación estatal el 2021.

Y mucho peor que esto, tanto la salud de su ciudadanía como el estado de su entorno continuará empeorando a consecuencia de la contaminación masiva provocada por los envases desechables de un único uso que no se recuperan ni tratan correctamente.

Esta es una declaración histórica porque es la primera vez que una administración autonómica da un paso adelante aportando datos reales de su territorio. Esto rompe de forma esperanzadora con la opacidad del sistema oficial de recuento de datos, donde son los mismos sistemas integrales de gestión los que aportan los datos y son aceptados por el Gobierno central. Este informe de residuos balear se desmarca, también, de la carencia de una política clara y ambiciosa de residuos por parte del Estado español.

La Ley de Residuos, situó a las Islas Baleares el 2019 como referente estatal e internacional por su apuesta hacia una gestión de los residuos basada en la prevención, la reutilización y el reciclaje de calidad. También por el hecho que los fabricantes asuman toda la responsabilidad respecto a la gestión y los costes económicos que sus productos generan una vez se convierten en residuos.

Los datos aportados por el Govern Balear evidencian la urgencia de aplicación de las medidas contempladas a la Ley. Las organizaciones consideramos prioritarias las siguientes:

– La reducción efectiva de los residuos (un 9% antes del año 2021 y un 19% antes del año 2030) solo será posible implantando medidas efectivas de prevención de residuos (prohibición de platos, vasos, bandejas alimentarias, pajitas desechables y envases monodosis, garantizando el acceso al agua no envasada, etc.) e implantando medidas de reutilización (para envases, ropa, muebles, etc.) la reparación y la preparación para la reutilización.

– Baleares se encuentra muy lejos de poder lograr el objetivo, antes del 2021, de como mínimo un 50% de reciclaje y reutilización y de un 65% antes del 2030. Resulta preocupante los bajos niveles de recogida y reciclaje de la fracción orgánica, que supone casi la mitad de nuestras basuras – 41%- y dónde solo se está compostando un 3% de lo poco que se recoge selectivamente. Hace falta pues que entes locales y consells insulares hagan de la fracción orgánica su prioridad de gestión.

– Otra situación que hay que resolver, es la disfunción e ineficiencia del actual sistema de gestión de envases ligeros que, después de más de dos décadas de funcionamiento, solo llega a reciclar el 25% de los envases de las Islas. Esto, no solo supone un incumplimiento flagrante de los objetivos de reciclaje, sino también un derroche insostenible de recursos naturales que se incineran o acaban en vertedero, la contaminación de nuestro mar y ecosistemas terrestres y un sobrecoste por los entes locales que están asumiendo elevados costes económicos para mitigar un problema que ni ellos ni la ciudadanía han generado. Estos bajos niveles de recuperación y el hecho que solo en cuanto a plásticos, latas, brics y vidrios, en las Baleares, cada día se pierden y contaminan nuestro territorio 1.000.000 de envases de bebidas, hacen necesario que el Gobierno balear active los mecanismos oportunos para el establecimiento de un sistema de depósito, devolución y retorno – SDDR– en las Islas con la mayor celeridad posible.

– Así mismo, con estas evidencias numéricas respecto a la ineficiencia del contenedor amarillo y el sobrecoste que representa por los entes locales la gestión y limpieza del otro 75% de los envases depositados o abandonados fuera de este sistema, toma más sentido que nunca que los municipios transformen el contenedor de envases en un contenedor de materiales (plásticos, metales…) medida ya contemplada en la misma Ley.

Por último, las organizaciones celebramos la implantación del canon de residuos balear, finalista e insularizado, que conseguirá evitar que millones de toneladas de residuos acaben a los vertederos y en la incineradora. Esta medida de fiscalidad ambiental basada en el principio de ’quien contamina, paga’ incentivará que los entes locales transiten hacia el logro de los objetivos de prevención, reutilización y reciclaje de los residuos.

 

La plataforma Per Una Mar Sense Plàstic somos:

 

 

 

Amics de la Terra Mallorca, Fundació Deixalles, GOB, Greenpeace, PIMECO, Recircula, Retorna, Rezero.

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