Denunciamos con una performance reivindicativa el camino, lleno de obstáculos, hacia el residuo cero

El camino hacia el Residuo Cero es una carrera de obstáculos

La plataforma “Per una mar Sense Plàstic” organiza una performance para reclamar una Ley Estatal de Residuos ambiciosa y alineada con Europa.

-La acción quiere visibilizar las presiones por mantener el sistema de usar y tirar y los obstáculos para avanzar hacia el Residuo Cero.

Residu zero performance

La pista de atletismo del Centro de Tecnificación de las Islas Baleares y de Santa Eulària des Riu han sido ocupadas esta mañana por personajes poco habituales. Políticos de Europa, España, Baleares, Cataluña, País Valenciano, Navarra y otras comunidades autónomas han participado en una carrera de obstáculos simbólica con el objetivo de llegar a una meta, el Residuo Cero.

La performance, que se ha hecho simultáneamente en Mallorca e Ibiza, ha sido organizada por Amics de la Terra, Rezero y entidades de la Plataforma “Per una Mar Sense Plàstics”. Las entidades pretenden poner el foco en la aprobación de la Ley Estatal de Residuos, actualmente en debate parlamentario. La acción reclama al Gobierno español que sea impermeable a las presiones económicas que blindan el actual sistema de gestión de residuos, que plantee objetivos ambiciosos de prevención y reutilización de residuos y que respete la autonomía de las comunidades que, como Baleares,  avanzan en medidas de fiscalidad y protección ambiental.

El camino hacia el residuo cero se presenta como una carrera de obstáculos donde intereses económicos y políticos frenan, y en algunos casos hacen dar pasos atrás,  en los avances hacia una  sociedad residuo cero. Algunas comunidades y regiones consiguen superar con más convencimiento que otras los obstáculos, abriendo y marcando un camino, como es el caso de Europa y de Baleares.

Éstas, a pesar de mantener las primeras posiciones, avanzan lentamente en la implementación de las medidas aprobadas o simplemente se quedan paradas en el último de los obstáculos: el de las falsas soluciones. Falsas soluciones que no inciden en la prevención de residuos y que suponen, entre otros aspectos,  sustituir algunos productos de plástico por otros de biodegradables, compostables, reciclables o reciclados, que son igualmente de usar y tirar).

En el caso de Baleares han quedado patentes las dificultades de su personaje para avanzar en la aplicación de su ley más ambiciosa, ya  que a pesar de que la Ley de Residuos Balear se aprobó hace dos años, algunos sectores económicos no han aprovechado este periodo de transición para adaptarse y están obstaculizando su implementación. Algunas de estas presiones se quieren trasladar ahora al ámbito estatal, frenando la ambición de la nueva normativa, y generando un clima que enturbia los avances hechos en Baleares.

Otras regiones representadas en la carrera prácticamente no se han movido del punto de salida, entreteniéndose en el primero de los obstáculos que hace referencia al sistema actual de recogida selectiva y reciclaje, dedicando todos los esfuerzos a mejorar la tercera de las R (reciclaje) y olvidando que el mejor residuo es aquel que no se produce. Otras comunidades que han intentado superar este obstáculo se han encontrado con una fuerte resistencia exterior representada por el segundo de los obstáculos, los lobbies del actual sistema integral de gestión de residuos, que siguen poniendo trabas, confundiendo con estrategias de greenwashing, y  en definitiva, frenando los avances hacia el Residuo Cero.

Desde la Plataforma se reclama la necesidad de una ley estatal ambiciosa, impermeable a las presiones económicas, que permita avanzar en la línea de las directrices europeas, destacando seis demandas principales:

1.La Ley estatal tiene que apoyar y respetar aquellos territorios que quieren avanzar hacia el residuo cero y no ponerles trabas administrativas y jurídicas como el Estado ha hecho hasta ahora.

2.Los objetivos, medidas e instrumentos de esta ley tienen que garantizar la transición hacia el residuo cero (reduciendo para el 2035 la fracción rechazo como máximo a los 100 kg por habitante y año).

3.Hay que incorporar objetivos específicos de reutilización, por flujos de residuos, incluyendo:

-Envases de bebida del canal HORECA: cerveza (80%), refrescos (80%), aguas envasadas (60%), vinos y cavas (50% de los envases).

-Envases de bebida en canales de consumo doméstico: al menos el 70% (2030).

-Productos menstruales, pañales y toallitas: 30% (2030), 60% (2040)

-Textil puesto en el mercado: 50% (2030)

4.Hay que incluir un objetivo de captura de biorresiduos de al menos un 75% (2025), con límites del 5% en impropios dentro de esta fracción orgánica.

5.La implantación obligatoria, a partir de 2023, de Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR) para asegurar el cumplimiento de los objetivos de reciclaje de envases de bebidas (plástico, metal y vidrio) y facilitar la reutilización.

6. Incorporar medidas de fiscalidad ambiental que sean FINALISTAS, no simplemente recaudatorias, tanto para el canon planteado por el vertido y la incineración como para el impuesto sobre el plástico desechable. El hecho que sean finalistas, y que estos importes sean transferidos a los territorios, permitiría invertir directamente en medidas de prevención, reutilización y mejora de la gestión de residuos y el consumo responsable.

  • Aquí puedes leer el MANIFIESTO que hemos leído al terminar la performance.
  • Y aquí, la NOTA DE PRENSA de la Plataforma Per Una Mar Sense Plàstic.

La plataforma «Per una mar sense plàstic» somos:

Amics de la Terra, Fundació Deixalles, GOB, Greenpeace Illes Balears, PIMECO, Per la mar viva, Retorna, Recircula i Rezero.

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