Clima y energía

Una cooperación con alternativas para combatir el cambio climático

El cambio climático es un problema global que nos afecta a todos y todas, sin embargo, las comunidades más vulnerables, y las que menos han contribuido al calentamiento, son las que sufren las peores consecuencias. Las zonas donde las amenazas por desastres naturales son más habituales se están viendo más afectadas por el calentamiento, con accidentes cada vez más frecuentes. Es el caso del Golfo de Fonseca, un área compartida por Nicaragua, Honduras y El Salvador.

Por este motivo, desde Amigos de la Tierra en conjunto con nuestros socios locales y las comunidades de la zona estamos ejecutando un proyecto para mitigar y prevenir los impactos del cambio climático. Además de promover la justicia climática y luchar por ella, hemos visto la necesidad de implementar proyectos desde el área de cooperación que atiendan estos requisitos esenciales.

Así, se han logrado fortalecer los conocimientos sobre las principales amenazas de origen natural de los habitantes de 20 comunidades a través de la elaboración de mapas de riesgos de la zona, así como diferentes estudios. En definitiva un plan de acción para reducir la vulnerabilidad social, ambiental y económica en las comunidades, con especial atención en la adaptación, mitigación y prevención de los fenómenos naturales provocados por el cambio climático.

En esta misma línea, se han conformado, fortalecido y equipado a 20 brigadas comunitarias de prevención, mitigación y atención de desastres (BRIMUR) integradas por un total de 274 brigadistas. Con el fin de completar estas acciones se ha llevado a cabo una instalación del sistema de monitoreo y evaluación del área protegida Volcán Cosigüina y de los corredores biológicos sobre gestión de riesgo, aspectos socio económicos y calidad de agua.

Los y las estudiantes de la zona son también agentes clave para la gestión de riesgo dentro de las comunidades. Con el objetivo de introducir estos conceptos en las escuelas desde primaria, se ha publicado una guía didáctica sobre la gestión de riesgo, además de impartir charlas de sensibilización tanto a estudiantes como al profesorado. Estas guías han sido distribuidas en 42 escuelas de primaria de la zona. A su vez se han rehabilitado 11 aulas y se ha construido una más en diferentes comunidades, equipando también diferentes escuelas con material escolar, pupitres y pizarras.

En el marco del proyecto, uno de los objetivos principales es la promoción de alternativas socioeconómicas respetuosas con el medio ambiente. En este caso la producción de plátano y la apicultura son uno de los sectores en los que se están implementando buenas prácticas de manufactura. Gracias a estos procedimientos 225 productores, 77 mujeres, han visto incrementados sus ingresos en un 10%. Este tipo de prácticas locales y ecológicas constituyen a su vez una herramienta básica para combatir los efectos del cambio climático con una agricultura y apicultura de proximidad y a pequeña escala.

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