Clima y energía

Amics de la Terra reclama la transición hacia un modelo energético sostenible mediante parques de pequeña/mediana dimensión

En el último mes la Dirección General de Energía y Cambio Climático ha realizado la información pública para la autorización administrativa, declaración de utilidad pública y evaluación ordinaria del impacto ambiental de 7 proyectos de parques fotovoltaicos cuya dimensión entendemos que sí se ajusta a la realidad geográfica de un territorio reducido como son las Illes Balears.

En efecto, los proyectos de los parques fotovoltaicos en Llucmajor (Buniferri y Alicantí), Bunyola (Son Pons y Sa Tanca), Consell (Son Corcó), Sant Antoni de Portmany (Bosc den Lleó), y Ses Salines (Sa Cometa) aportarán en su conjunto una potencia total de 22.400 kW pico, lo cual representa la mitad de la potencia de uno de los mega parques recientemente autorizados por el Govern Balear (Santa Cirga en Manacor y s’Àguila en Llucmajor).

Es decir, la transición hacia un modelo energético sostenible es posible mediante parques de pequeña/mediana dimensión, sin tener que recurrir a mega parques como los anteriormente citados.
Los siete parques fotovoltaicos proyectados que se encuentran en tramitación tienen algunas características comunes:
• En ningún caso se superan las 4 Ha de superficie afectada
• No requieren en ningún caso la realización de nuevas y grandes infraestructuras eléctricas para el vertido de su energía a la red, ya que se proyectan en zonas cercanas al recorrido de líneas existentes de 15 kV, con lo cual sólo se precisa la ejecución de pequeños tramos de red (en gran parte soterradas) para su conexión con las estaciones transformadoras de los parques.
• Al tratarse de instalaciones de potencias que oscilan entre los 3 y 4 MW, se reduce el transporte de la energía generada hasta los puntos de consumo, y en consecuencia las pérdidas en la red, contribuyendo de esta forma a la transformación de nuestro sistema eléctrico hacia un modelo de generación distribuida de la energía.
• Los emplazamientos no afectan a zonas de especial interés agrícola, e incluso en algunos casos se ubican próximos a zonas que podríamos calificar como ligeramente degradadas (proximidad a Son Reus en el caso de Bunyola).

La entrada en funcionamiento de estos nuevos seis parques fotovoltaicos supondrá:
• Una generación eléctrica renovable de casi 35.000 MWh/año, lo cual supone algo más del 6% de la energía eléctrica consumida en Baleares en el año 2016.
• La eliminación de la emisión de unas 68.000 Tn/año de CO2, sin contar las emisiones de SO2, NOX y otras partículas que originan la generación eléctrica en las centrales térmicas de nuestras islas.
Por ello queremos manifestar nuestro apoyo a este tipo de proyectos para conseguir la transición energética hacia un modelo 100% renovable que necesitan nuestras Islas y que se está impulsando desde el Govern Balear a través de su Dirección General de Energía y Cambio Climático.

Es evidente que, pese a las dificultades que el funcionamiento económico del sistema eléctrico español ofrece, existen unos inversores que ven económicamente viable la ejecución de estos proyectos, por lo que definitivamente debería abandonarse la línea de autorización de grandes parques mediante las iniciativas legislativas que sean necesarias, y en todo caso apoyar este tipo de proyectos de menos dimensión y perfectamente integrables en nuestro territorio. Apoyo que se traduzca tanto en la agilidad administrativa para su tramitación, como incluso con algún tipo de ayuda económica a la inversión inicial, ya sea mediante la utilización de fondos europeos (FEDER) ya sea mediante los fondos recaudados por la ecotasa.

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